¿Es difícil aprender a dar masajes?

A todos nos gustan los masajes. Nos relajan, nos quitan las tensiones acumuladas, producen agradables sensaciones, y además puede ser un plan entretenido para pasar un rato agradable con un/a amigo/a, o con nuestra pareja (como los masajes con final feliz). También es una opción de trabajo, si realmente nos gusta y queremos dedicarnos a ello profesionalmente. Ya sea para pasar un buen rato, o para dedicarnos profesionalmente, vamos a ver si es complicado aprender a dar masajes, y qué salidas profesionales reales puede tener.

La respuesta a esa pregunta es: depende. Si queremos aprenderlo para impresionar a nuestra pareja, o para pasar un rato relajante entre amigos/as, puede ser sencillo y divertido. Con un par de movimientos, y técnicas más básicas, podemos dar un masaje relajante. Soltar los músculos y aliviar tensiones que nos produce el día a día. Incluso, puede ser muy efectivo cuando nos duele la cabeza, para generar endorfinas que nos alivien, y para relajar la musculatura del cuello.

¿Puedes dar un masaje efectivo?

Si queremos dedicarnos profesionalmente, debemos aprender mucho, ya que tenemos que conocer la anatomía completa, los grupos musculares, los movimientos que podemos hacer en el masaje, y los objetos que pueden acompañar. Ya que debemos recordar, que no estamos delante de un conocido, sino de un desconocido que ha pagado por un servicio y debemos llevar cuidado, sabiendo lo que hacemos.

Salidas profesionales

Antes de nada, debemos destacar que las personas que trabajan dando masajes se pueden clasificar de la siguiente forma:

  • Fisioterapeutas

  • Osteópatas

  • Quiroprácticos

  • Masajistas o quiromasajistas

Los dos primeros requieren formación universitaria, aunque existen muchos osteópatas que no la tienen, y solo han realizado cursos de dudosa acreditación. Ambas dos, tienen salida en centros públicos y privados. La tercera, aunque es una técnica sanitaria reconocida en algunos países, España no la reconoce como tal, sino como una técnica peligrosa y de dudosa efectividad. Sobre la cuarta, existen personas que han hecho cursos privados no acreditados, que pueden trabajar en centros privados, y también hay personas que han cursado el FP superior de estética, donde una de las materias es precisamente masajes relajantes en spas, centros de masajes y centros de estética.

Si de verdad te gustan los masajes, y te planteas llevarlos a la práctica diaria, alguna de estas opciones puede ser muy interesante para ti. Algunos requieren un nivel más alto de estudios, pero también están más respaldados por el estado, ya que los únicos que se consideran técnicas sanitarias son los fisioterapeutas. Pero eso se debe al intrusismo que han ejercido algunas de las otras profesiones en ellos, porque son los únicos que tienen permiso legal para tratar dolencias y lesiones. Aunque eso no significa que no puedas dar masajes relajantes con alguna de las otras formaciones.